Logicómix

He leído «Logicómix» y es una frikada chulísima.

En mis años en la docencia he tenido unos cuantos compañeros filósofos.

El primero era un fiera, que me enseño a leer aún mejor de lo que ya lo hacía.

El segundo era un pelagatos que cuando entraba a hacer codocencia en mis clases de matemáticas eludía su responsabilidad de ayudar a resolver ecuaciones simples de primer grado a alumnos porque el «álgebra es muy abstracta «¿lo podéis creer?»

Del tercero no puedo decir nada, apenas traté con él y el cuarto era un personaje que siempre defendía lo último que se hubiese dicho. Sospecho que lo que más le gustaba de la filosofía era el derecho que pensaba que esta le otorgaba para ser un bohemio.

El cuarto, como el primero, era un hombre sabio. Sospecho, y me lo han confirmado, que era más de Aristóteles que de Platón. Os comenté que en una nefasta estrategia para preparar unas oposiciones estuve leyendo «Historia de la matemática». El muy crack me vio leerlo un día en la sala de profesores y me dijo que se lo estaba reservando para cuando se jubilase. Acto seguido me explicó de que iba «logicómix» y me lo recomendó.

Con una ligereza impropia de los héroes de esta obra estoy dispuesto a enunciar un teorema: la filosofía y los cómics se combinan maravillosamente bien. Tuve esa primera impresión al leer una recopilación de «existencial comics» que en una ocasión me autorregalé para mi cumpleaños y «logicómix» ha venido a confirmarla.

En esta obra, con alguna licencia artística para ilustrar todavía mejor los debates de la época, se relata grosso modo la odisea que supuso encontrar unos fundamentos de las matemáticas durante los años finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.

¿Cómo plantea el cómic esta exposición? Mediante Bertrand Russell explicándonos su vida y sus interacciones con los héroes de esta epopeya (Cantor, Moore, Whitehead, Frege, Wittgenstein, Kurt Gödel, etc).

Sobre toda esta explicación planea un hecho: la locura siempre ha estado cerca de estas personas a las que se llama lógicas.

Es una lectura cómoda, para la que no hacen falta conocimientos de matemáticas, solamente una sana curiosidad y que se puede leer en muy poquito tiempo.

Si te llama la atención el funcionamiento de las matemáticas o como de universales y ciertas son es una lectura que recomiendo encarecidamente.


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