
He leído «La ciudad y los perros» y, para seguir con la norma, me ha encantado. De hecho ya he comprado «La guerra del fin del mundo» aunque tardaré un poco en comenzarlo puesto que la buena mierda hay que dosificarla.
Diría que lo que más me ha convencido ha sido la construcción de los personajes principales (me refiero a los cadetes y no a Gamboa) y cómo el amor ha embrutecido sus vidas. No quiero entrar en detalles porque creo que restaría bastante atractivo a una primera lectura de esta obra, pero no puedo dejar de comentar que jamás he leído descripciones tan bonitas de un amor novato y preadolescente como las que se pueden encontrar en esta novela. Si lo leéis, preparaos para deleitaros en cuanto aparezcan los nombres «Tere» o «Malpapeada».
He mencionado a Gamboa porque me parece un personaje muy interesante y con bastante relevancia en la trama, aunque en este caso se trata de un oficial. El encanto de este individuo consiste en ser un hombre recto, de los que son capaces de joderse la vida por hacer lo que saben que hay que hacer. Desde que Platón nos habló de Socrates ya sabemos lo cautivadoras que resultan las historias de personas de esta índole.
El único reproche que le podía hacer a Mario era que nos hablase poco del Jaguar, pero en el epílogo me cerró la boca. De hecho me ha dejado claro que tendré que volver a leer el libro al menos otra vez.
En definitiva, «La ciudad y los perros» me parece una novela recomendable. Los capítulos no son muy largos y están fragmentados, así que se puede leer en casi cualquier lugar sin necesidad de largas sesiones de lectura.
Por último decir que llevaba mucho sin pasarme por aquí. Después de «El rey de Amarillo» leí las obras completas de Lovecraft. Al principio tenía pensado hacer una crítica pero cuando llegó el momento no le vi mucho sentido, quizás por pereza.
Ahora toca comenzar el cuarteto de Durrell, no sé si haré reseña para cada uno de los libros o una para todos, el tiempo lo dirá.
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